Después de cuatro años de escoltismo, y dos campamentos de verano, dejo, junto con mi amiga Lidia, Lo Marraco, por desavenencia con mis compañeros, y por una creciente desmotivación de los monitores.

La agrupación escolta acabará fusionándose con otra de la misma ciudad de Lleida, el año 2002, formando Lo Manaix.